martes, 5 de agosto de 2014

De jarrones, cantaritos y figuras

Dentro de las artesanías oaxaqueñas hay dos que ha trascendido fronteras y que incluso son reconocidas como típicas de México en todo el mundo.


Una de ellas es el barro negro, el cual es una herencia zapoteca que ha persistido hasta nuestros días. 
El barro se obtiene de las minas del poblado San Bartolo Coyotepec y su color original es café pero al hornearlo a cierta temperatura en hornos bajo tierra obtiene su color característico.









Curiosamente, el barro negro brillante que todos conocemos es meramente ornamental ya que no se pueden poner líquidos en el porque se deshace. Para qué pueda resistir se tiene que hornear a temperaturas mayores pero el tono que adquiere es un gris mate.



Con el barro negro no sólo se hacen los clásicos jarrones calados, sino también un sin número de figuras decorativas, muñecas, joyas y artículos religiosos.


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